La cavitación es un efecto hidrodinámico que se produce cuando el agua o cualquier otro fluido en estado líquido recibe súbitamente una compresión y descompresión provocado por el efecto mecánico de las ondas de ultrasonido fomándose burbujas o cavidades. Éstas burbujas viajan a zonas de mayor presión e implotan.

El uso de la cavitación se ha desarrollado con mejores aplicaciones y resultados dentro de la medicina estética porque su efecto es aplicado al cuerpo humano a través de un dispositivo electromecánico que emite ondas de baja frecuencia para penetrar en la piel y llegar hasta las capas de grasa corporal para desintegrar las moléculas de grasa debido a la compresión y descompresión de las mismas. Al final la grasa disuelta se expulsan a través de la orina durante las primeras veinticuatro horas después del tratamiento, pero la mayor parte viaja en el cuerpo como lipoproteínas que deben ser eliminadas con una dieta adecuada y actividad física o de lo contrario se acumularán nuevamente en otras partes del cuerpo.