El ejercicio físico aumenta el bienestar psicológico, mejora nuestro estado de ánimo y refuerza la autoestima. La actividad física es sinónimo de salud por lo que antes de iniciar un plan de entrenamiento es necesario realizar un examen médico, de tal forma que se compruebe que estamos aptos para dicha actividad.

Las personas físicamente activas disfrutan de una mejor calidad de vida, mejoran su estilo de vida y reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares y problemas de ansiedad y depresión.